Sobre el arte de esperar
Sigo el camino musical de Alex Ferreira desde hace más de 5 años y su música siempre me ha parecido un abrazo al corazón y un respiro en este mundo que a veces se siente muy pesado, pero aunque tengo mis canciones favoritas que podría escuchar una y otra vez, debo confesar que nunca había escuchado uno de sus discos por completo.
Lo vi en vivo hace 2 años en la Feria del Libro de mi ciudad y me enamoré aún más de sus canciones y de la calma que hay en sus melodías, sentí que fue un espacio muy íntimo y me permitió descubrir algunas canciones que no conocía.
Hace una semana salió su nuevo disco “El arte de esperar” y no tengo palabras para todo lo que me ha hecho sentir y reflexionar, lo escuché en la madrugada el mismo día que salió y es lo que he tenido de fondo los últimos días mientras cocino, mientras me baño, mientras voy en el carro, etc.
Desde que vi la promoción de este disco diciendo que hablaría sobre el tiempo y sobre el mundo que estamos viviendo en estos momentos llenos de una necesidad de tener todo rápidamente, me llamó mucho la atención.
Este disco tiene 10 canciones que se sienten como ir recorriendo una carretera y bajar del carro de vez en cuando para mover el cuerpo, bailar, permitirnos respirar un poco y luego retomar el camino a nuestro destino.
Podría explicarte lo que cada canción me trajo a la mente y me hizo sentir, pero creo que cada persona puede encontrar un mensaje distinto en cada una de ellas porque nuestra mirada del mundo es muy personal, sin embargo, hoy quiero dejarte por aquí algunos de los aprendizajes claves o pensamientos que se me vinieron a la mente con este álbum:
Aunque hoy en día estamos hiperconectados, en realidad eso nos aleja un poco (o un mucho) de nosotros mismos y de los demás.
Vivimos pegados al celular y a una computadora todo el tiempo, ahora en lugar de buscar conversaciones reales y espacios de contención nos sostiene una aplicación en el celular a la cual le confías tus problemas como si fuera alguien con sentimientos y emociones que pudiera darte un consejo acertado.
Creo que en el fondo aunque sabemos que esa respuesta no será la mejor, será lo que queremos oír y eso nos llena de calma, pero es una sensación de control falsa y que dura poco tiempo porque pronto vienen nuevos problemas que resolver.
Aunque estemos rodeados de gente muchas veces nos viene un sentimiento de soledad porque no estamos conectando y solamente estamos existiendo a lado de los demás, es necesario permitirnos acercarnos y tener conversaciones que vayan más allá de lo banal. Pregúntale a tus más cercanos como se sienten, pregúntale a tu corazón ¿Qué necesitas en este momento?
NECESITAMOS CONECTAR CON LOS SERES QUE NOS RODEAN.
Es necesario estar abiertos a lo que sentimos y a lo que sucede en el mundo.
En una canción viene la frase “mientras se cae el techo no quiero estar dormido” y creo que resume perfecto este pensamiento: es necesario permitir que la vida nos conmueva, que la vida nos atraviese, incluso cuando eso implica que algo va a doler.
Nunca hay que dejar que la apatía y este intento por mantener los ojos cerrados nos aleje de lo importante que pasa todos los días. Sentarnos con nuestras emociones y darnos la oportunidad de sentir siempre será una necesidad.
En la pausa y en la espera hay mucho aprendizaje.
Muchas veces creemos que la vida necesita que estemos 24/7 en movimiento, y aunque siempre debemos procurar hacer lo mejor para nuestro camino y seguir avanzando hacia lo que queremos, es igual de necesario permitirnos pausar.
A veces en esos espacios vacíos y donde sentimos que no está pasando nada (quizá porque no se ve en el exterior) es cuando hay mayor oportunidad de reflexión y aprendizaje interior.
Habitar ese espacio que hay antes de que lleguen las respuestas a nuestras preguntas es vital para seguir caminando con intención.
Para entender no siempre hay que pensar.
Siempre vale la pena bajar las barreras y permitirnos querer y sentir con todo el corazón.
Muchas veces creamos barreras que en cierto punto de nuestra vida nos fueron útiles para evitar que alguien dañara nuestro corazón o que las cosas no salieran como pensamos, pero llega un momento en el que es necesario permitirnos bajarlas y dejar que el amor llegue otra vez a nosotros.
Hay que entregarnos a lo que nos apasiona en la vida sin miedo a lo que pueda pasar después; y esto va más allá de una pareja, también es necesario darnos la oportunidad de darle vida a esas ideas que llegan a nuestra mente aunque sintamos que quizá no es suficiente y algo podrá salir mal, ¿y sí todo sale bien?, vale la pena intentarlo.
Recuerda que cuando te escondes de lo que incomoda también le estás quitando la oportunidad al amor y a lo bonito para llegar a tu vida.
Algunas de mis frases favoritas en el disco:
“Estamos cerca y a la vez tan lejos, como mayo y abril”.
“Conversaciones sobre el clima esquivando la tormenta del corazón”
“Lo que canto es suficiente para mi canción”
“No todo es de color ceniza, vive mejor el que sabe que improvisa”
Detalle extra que me fascinó: la última canción es dedicada a su hija y cierra con un audio muy bello de ella hablando cuando tenía 2 años, es un recordatorio de que la llevará de la mano mientras pueda, pero después la dejará volar para que encuentre su propio sentido de la vida. wow. una carta de amor convertida en canción.
Algunos momentos en donde pondría este disco de fondo:
Para bailar sin pensar en nada y solo para liberar el cuerpo
Mientras voy en un viaje por la carretera
Acostada en el parque viendo las nubes pasar
Gracias si llegaste hasta aquí, espero puedas escuchar el disco completo y vuelvas por acá a contarme todo lo que sentiste o pensaste al escucharlo.
Gracias por leer (me)
-Lau <3
Quizás te interese leer esto:









